Archivo mensual: junio 2008

El Cielo y la Amistad (Paulo Coelho)

 
Fragmento de un libro de Paulo Coelho titulado: "El Demonio y la Señorita Prym".
 
    Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición). La carretera era muy larga, colina arriba, el sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde manaba agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada.
 
– Buenos días.
– ¡Buenos días! -Respondió el guardián-.
– ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
– Esto es el Cielo.
– Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos.
– Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera – y el guardián señaló la fuente.
– Pero mi caballo y mi perro también tienen sed…
– Lo siento mucho -dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
 
    El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo; dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puertecita vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles, a la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.
 
– Buenos días -dijo el caminante-. El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
– Tenemos mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.
– Hay una fuente entre aquellas rocas – dijo el hombre, indicando el lugar.
– Podéis beber tanta agua como queráis – El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
– El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
– Podéis volver siempre que queráis -le respondió-.
– A propósito ¿Cómo se llama este lugar?
– Cielo.
– ¿El Cielo? ¿Sí? ¡Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!
– Aquello no era el Cielo, era el Infierno -contestó el guardián-.
– El caminante quedó perplejo.
– ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe de provocar grandes confusiones!
– ¡De ninguna manera! En realidad, nos hacen un gran favor. Porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos…
 
Paulo Coelho

Deja un comentario

Archivado bajo Poemas y Pensamientos

Historia del Rey Arturo…

 
    Una bonita historia de las que terminan con un final muy interesante..
 
    El joven Rey Arturo fue sorprendido y apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques. El Rey pudo haberlo matado en el acto, pues tal era el castigo para quienes violaban las leyes de la propiedad, pero se conmovió ante la juventud y la simpatía de Arturo y le ofreció la libertad, siempre y cuando en el plazo de un año hallara la respuesta a una pregunta difícil.
 
    La pregunta era: ¿Qué es lo que quiere realmente la mujer?
 
    Semejante pregunta dejaría perplejo hasta al hombre más sabio y al joven Arturo le pareció imposible contestarla. Con todo, aquello era mejor que morir ahorcado, de modo que regresó a su reino y empezó a interrogar a la gente. A la princesa, a la reina, las prostitutas, a los monjes, a los sabios y al bufón de la corte… en suma, a todos, pero nadie le pudo dar una respuesta convincente. ¡Eso si!, todos le aconsejaron que consultara a la vieja bruja, pues solo ella sabría la respuesta. El precio sería alto, ya que la vieja bruja era famosa en todo el reino por el precio exorbitante que cobraba por sus servicios.

    Llegó el último día del año convenido y Arturo no tuvo más remedio que consultar a la hechicera. Ella accedió a darle una respuesta satisfactoria, a condición de que primero aceptara el precio. Ella quería casarse con Gawain, el caballero más noble de la Mesa Redonda y el más íntimo amigo de Arturo. 

 
    El joven Arturo la miró horrorizado: era jorobada y feísima, tenía un solo diente, despedía un hedor que daba náuseas y hacía ruidos obscenos. Nunca se había topado con una criatura tan repugnante. Se acobardó ante la perspectiva de pedirle a su amigo de toda la vida que asumiera por él esa carga terrible. No obstante, al enterarse del pacto propuesto, Gawain afirmó que no era un sacrificio excesivo a cambio de la vida de su compañero y la preservación de la Mesa Redonda. Se anunció la boda y la vieja bruja, con su sabiduría infernal, dijo: Lo que realmente quiere la mujer es "SER LA SOBERANA DE SU PROPIA VIDA".
    Todos supieron al instante que la hechicera había dicho una gran verdad y que el joven Rey Arturo estaría a salvo. Y así fue: al oír la respuesta, el monarca vecino le devolvió la libertad. Pero menuda boda fue aquella… asistió la corte en pleno y nadie se sintió mas desgarrado entre el alivio y la angustia, que el propio Rey Arturo. Gawain se mostró cortés, gentil y respetuoso. La bruja, se comportó fatal, comiendo directamente del plato sin usar los cubiertos, emitió ruidos y olores espantosos. Llegó la noche de bodas. Cuando Gawain, ya preparado para ir al lecho nupcial, aguardaba a que su esposa se reuniera con él. Ella apareció con el aspecto de la doncella más hermosa que un hombre desearía ver… Gawain quedó estupefacto y le preguntó qué había sucedido.
 
    La joven respondió que como había sido cortés con ella, la mitad del tiempo se presentaría con su aspecto horrible y la otra mitad con su aspecto atractivo. ¿Cuál prefería para el día y cuál para la noche? ¡Qué pregunta cruel!… Gawain se apresuro a hacer cálculos… ¿Quería tener durante el día a una joven adorable para exhibirla ante sus amigos y por las noches en la privacidad de su alcoba a una bruja espantosa? ¿O prefería tener de día a una bruja y a una joven hermosa en los momentos íntimos de su vida conyugal?…
    ¿Usted qué hubiera preferido… qué hubiera elegido? La elección que hizo Gawain está más adelante, pero antes de leerla tome su decisión…

    El noble Gawain replicó que la dejaría elegir por sí misma. Al oír esto, ella le anunció que sería una hermosa dama de día y de noche, porque el la había respetado y le había permitido ser dueña de su vida.
 
 
¿Cuál es la Moraleja? LA MORALEJA ES QUE NO IMPORTA SI LA MUJER ES BONITA O FEA… EN EL FONDO SIEMPRE SERÁ UNA BRUJA.

Deja un comentario

Archivado bajo Poemas y Pensamientos